En la ciudad
de Guayaquil, capital del departamento de este nombre, a los 19 días del mes de
Mayo de 1830, reunidos por disposición de la Prefectura en la Sala de Gobierno,
las corporaciones civiles, militares, eclesiásticas de esta capital, los padres
de familia y vecinos principales, con el objeto de anunciarles los últimos
acontecimientos de la República y de excitarlos a pensar en la suerte de los
pueblos del Sur y especialmente de nuestro departamento, después de disuelto el
Congreso de Bogotá, de haber cesado la suprema autoridad de la nación y de
haberse pronunciado la mayoría de la República por la división de tres grandes
secciones independientes pero unidas por un lazo estrecho de amistad y
confederación; discutidos todos los puntos que se propusieron por varios
señores de la Junta, se convino de común acuerdo en los artículos siguientes:
Artículo Uno.-
El pueblo de Guayaquil se adhiere a los demás pueblos en el voto que han
expresado por la división de la República en tres grandes secciones.
Artículo Dos.-
El pueblo de Guayaquil quiere expresamente permanecer unido a los otros departamentos
del Sur formando una unión firme y sincera, fundada en principios de amistad,
igualdad y reciprocidad de auxilio.
Artículo Tres.-
El Pueblo de Guayaquil quiere que en las presentes circunstancias sea Jefe del
Sur con las atribuciones de un poder independiente, el Gral. Juan José Flores,
por sus talentos militares, por su carácter republicano, por sus servicios a la
Patria y en especial al Sur.
Artículo
Cuatro.- El Pueblo de Guayaquil quiere que se reúna una
convención de los departamentos del Ecuador (Quito), del Azuay y de Guayaquil,
que tendrán una representación igual sea cual fuere su población.
Artículo Cinco.-
El Pueblo de Guayaquil quiere que mientras se reúna la Convención del Sur, las
cosas permanezcan en el estado en que se hayan al presente,
sin perjuicio de que la autoridad superior haga provisoriamente aquellas
modificaciones y reformas que exigen la nueva administración.
Artículo Seis.-
El Pueblo de Guayaquil quiere que -sea cualquiera la forma administrativa que
se adopte- se reconozca siempre la necesidad de que las tres grandes secciones
enlazadas entre si, con relaciones estrechas y nacionales formando un solo
cuerpo político con el glorioso nombre de Colombia y se reconozca también un
gobierno general, que deberá presidir la nación, ejecutar las leyes generales,
templar el poder de las secciones independientes e intervenir en las relaciones
diplomáticas con las naciones extranjeras.
Artículo Siete.-
El Pueblo de Guayaquil hace una solemne manifestación de su amor y eterna gratitud
al Libertador Simón Bolívar por sus incomparables servicios a la causa de la
libertad, al nombre y gloria de Colombia y por sus señaladas consideraciones a
este pueblo.
Bajo estos
principios y condiciones, el pueblo de Guayaquil se aparta y se separa de la
unión que hasta ahora ha conservado con el resto de la República bajo un
sistema central y protesta sujetarse a las resoluciones de la Convención del
Sur, que deberá instalarse precisamente a los tres meses de esta fecha, bajo
los principios asentados en esta acta que se aprueba, se ratifica y se firma.
Autor: Efrén
Avilés Pino
Miembro de la
Academia Nacional de Historia del Ecuador
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