El Quiteño Libre

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En el año 1833 se formó en Quito una sociedad cuyo núcleo principal estaba compuesto en su mayoría por jóvenes intelectuales opuestos al gobierno del Gral. Juan José Flores.

Dicha sociedad publicó -a partir del 13 de mayo de ese mismo año- un periódico al que llamaron “El Quiteño Libre”, que lamentablemente solo circuló hasta el 14 de septiembre en que apareció su edición No. 19. Dicho periódico combatió a los “Etíopes Importados” y a los “facinerosos con Charreteras” al servicio del gobierno, pero paradójicamente, fue un extranjero -el inglés Francisco Hall- quien dirigió dichas actividades.

“La valentía de los redactores, al enjuiciar con energía los mil y un desafueros de la administración de Flores, la pulcritud del estilo y la profundidad de las reflexiones, fueron las causas de la gran acogida que tuvo en todos los círculos la audaz publicación que, en verdad, constituye una de las máximas expresiones de la historia del periodismo nacional” (Carlos de la Torre Reyes.- Piedrahita: Un Emigrado de su Tiempo, p. 60).

La esencia de la sociedad de El Quiteño Libre era nacionalista, anti-militarista y anti-colombiana, y sus miembros se habían caracterizado inclusive como anti-bolivarianos de corazón.

Entre las personalidades más notables que fueron miembros de “El Quiteño Libre”, aparecen los nombres de los señores Manuel Albán, Manuel Matheu, Ignacio Zaldumbide, Roberto Ascázubi, Manuel Ontaneda y Pedro Moncayo -que era quien redactaba el periódico-, el Gral. José María Sáenz y los coroneles Wright y Hall, entre otros.

Tuvo participación directa en la revolución antifloreana que el 12 de octubre de 1833 estalló en Guayaquil dirigida por Pedro Mena. Fue por esto que, cuando Flores se trasladó a dicha ciudad para sofocar el movimiento, sus miembros aprovecharon para -en la noche del 19- intentar asaltar el cuartel del batallón de artillería de Quito; pero no contaban con que la traición siempre ha sido enemiga de las mejores causas, y gracias a una emboscada fueron capturados y luego asesinados los patriotas Hall, Conde, Albán y Echanique.

Al día siguiente sus cadáveres aparecieron colgando desnudos de un poste, y más tarde, el Gral. Sáenz, Ignacio Zaldumbide y otros patriotas, fueron asesinados en Pesillo, al norte de Quito.

Todos estos crímenes, de carácter eminentemente político, fueron cometidos, al parecer, por orden oficial…(?)

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