Monumento a García Moreno

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La historia de este monumento se remonta al 1 de mayo de 1953, fecha en que se conformó el Comité Popular pro Monumento a García Moreno, que estuvo presidido por el Dr. Francisco Illingworth, teniendo como secretario al Sr. César Pérez Moscoso, entre otros prestantes ciudadanos.

El comité procedió luego a solicitar al Alcalde de la ciudad, Dr. Rafael Mendoza Avilés, la autorización respectiva para erigir el monumento, y este, con fecha 17 de septiembre del mismo año, comunicó la resolución del Concejo que autorizaba erigir el monumento en Malecón y Junín, frente a la casa donde había nacido el ilustre ciudadano.

En 1954, por solicitud del referido Comité y con autorización del Alcalde encargado, Sr. Emilio Estrada Ycaza, el Concejo cambió el sitio y asignó el distribuidor de tráfico que entonces quedaba en la cabecera sur del aeropuerto de la ciudad, sitio que fue vetado por la Subdirección de Aviación Civil ya que las reglas de aeronáutica lo impedían. Así las cosas, en enero del año siguiente el Concejo propuso un amplio sector del Parque Forestal, pero el Comité se rehusó a aceptar debido a que las ordenanzas no permitían ese tipo de construcciones en dicho lugar.

“En 1955, un miembro del Comité, Don Augusto Araujo León, me dice: Ya que el Concejo Cantonal nos niega la plazoleta Sur de la Avenida de las Américas, y no hay muchos sitios que escoger en Guayaquil, pidamos la Plaza de la Victoria”. -“Pero ahí va a ser el monumento al bombero”. -“El Concejo puede cambiar esa resolución”…   Fue entonces que presentamos la solicitud.   Comentando esto, otro amigo, el doctor Alfonso Tous Enireb, me dice: -“Yo he leído en un libro, no podría recordar en cual, que esta Plaza se llama así por la Victoria de las tropas de García Moreno en 1860”. Yo naturalmente me entusiasmé. De inmediato lo comuniqué a nuestro entonces Presidente, don Francisco Illingworth, y él ordenó una búsqueda prolija en los archivos oficiales. El Comité pagó -por que esto era ya una cosa larga, y yo no tenía tiempo, por mis estudios- al señor José Utreras Santos, quien se pasó buscando durante un mes en el Archivo Municipal, con el permiso respectivo, pero no encontró nada. Encontró sí una serie de datos que se referían a aspectos posteriores de la Plaza, pero nada encontró sobre su origen.

Entonces hablo con el licenciado Constantino Vinueza, Jefe del Archivo Municipal, y le digo: “Dígame, licenciado, ¿usted conoce por qué la Plaza de la Victoria tiene este nombre tradicional?” Me dice: -“Cómo no, yo he leído en algún; libro, que la Plaza recibió este nombre por la Victoria de 1860 del Ejército de García Moreno”. ¡La versión se había confirmado! El Jefe del Archivo Municipal me da a mí el dato; paro claro, él no me lo daba en su calidad de Jefe del Archivo, sino simplemente de estudioso que también es, conocedor de muchas obras. -“¿Pero en; qué libro lo ha leído?” -“No me acuerdo” ¡Y hasta ahora no so acuerda!” (La Batalla del Monumento, p. 49, Sr. César Pérez Moscoso, Secretario del Comité Popular Pro Monumento a García Moreno).

Fue entonces que el Comité solicitó la histórica Plaza de la Victoria, que fue concedida por resolución municipal del 21 de marzo de 1961.

Para 1963 -durante la administración municipal del Sr. Assad Bucaram- surgió la duda de que si estaban vigentes antiguas resoluciones municipales que disponían que en dicho lugar debía levantarse un monumento a Abdón Calderón y otro al Bombero. Ante esta situación, el Alcalde creó una “comisión especial” para estudie y resuelva los problemas jurídicos que podría generar dicha resolución, Comisión que estuvo integrada por los señores Jorge Pérez Concha, Director de la Biblioteca Municipal; Rodrigo Chávez González, Director del Museo Municipal; y el profesor, historiador y arqueólogo Francisco Huerta Rendón; todos ellos de filiación liberal.

Como no podía ser de otra manera, los miembros de la “comisión especial” se empeñaron en objetar la erección del monumento argumentado razones de carácter histórico-político, que fueron rebatidas documentada e históricamente por el Sr. César Pérez Moscoso, Secretario del Comité pro Monumento.

Al no poder ponerse de acuerdo las partes y como el problema no era de carácter histórico sino jurídico, intervino el Gobierno, y por resolución inapelable del H. Concejo de Estado, del 4 de julio de 1963, puso término al problema jurídico y autorizó al Comité -presidido entonces por el Dr. Manuel Cevallos Jijón- la erección del monumento en el sitio señalado, esto es, en la Plaza de La Victoria.

Una vez que se reunieron los fondos necesarios, en 1965 el Comité contrató con el escultor Daniel Elías Palacio la creación del monumento, y con el Arq. Juan Antonio Orús la construcción del entorno.

Finalmente, el monumento fue inaugurado en 1968 en el centro del Parque o Plaza de La Victoria, que se encuentra ubicado frente a la Iglesia del Corazón de María, llamada popularmente de La Victoria.

La Plaza está enmarcada por la Avenida Quito y las calles Clemente Ballén, Pedro Moncayo y 10 de Agosto.

La Plaza o Parque de la Victoria tiene connotaciones muy importantes no solo en la historia de Guayaquil sino del Ecuador, pues se extiende en el sitio donde se libró la batalla de Guayaquil, con la que las tropas de García Moreno y del Gral. Juan José Flores vencieron -el 24 de septiembre de 1860- a Gral. Guillermo Franco, quien con el respaldo del Mariscal Ramón Castilla, Presidente del Perú, se había proclamado Jefe Supremo de Guayaquil, en momentos de terrible incertidumbre política que pusieron en grave peligro la existencia de la República. Por esta razón, a ese sitio se lo llamó Plaza de la Victoria.

Descripción del Monumento

La estatua que representa a Gabriel García Moreno se encuentra en medio de un hemiciclo, conformado por cuatro columnas unidas en la parte superior por un dintel. En medio del hemiciclo se levanta un gran muro que en su parte superior luce el Escudo de Armas del Ecuador, y frente a él un pedestal con la leyenda “Dios no Muere”, sobre el cual se erige la figura pedestre de García Moreno.

Las columnas, el muro y el pedestal son de concreto recubierto de mármol gris.

La estatua -de cuerpo entero- muestra la arrogancia, la firmeza y la aristocracia de García Moreno, cuyos brazos cruzados imprimen a su figura aires de altivez y meditación.

En el muro que se levanta detrás del monumento aparecen varios mensajes de Gabriel García Moreno que intentan resumir su pensamiento y concepción del poder, y el deber y amor a la patria.

“Soldados, os mando que marchéis a la victoria”

“El más hermoso atributo del Poder es la facultad de perdonar”

“Sin rectitud en los jueces no hay justicia, y sin justicia, la libertad para todo y para todos, menos para el mal y los malhechores”

“El Ecuador libre e independiente, antes que deshonrarse preferiría ser exterminado por la lava asadora de sus volcanes o hundirse en las aguas del océano”

“Sin la moral, el orden no es más que tregua o cansancio, y fuera de ella la libertad es engaño y quimera”

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