Museo Aeronáutico

En su afán por integrar al público en el campo del desarrollo aeronáutico nacional, y para que este tenga un conocimiento más cabal de cual ha sido su historia, en 1985 la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) creó en Quito este interesante museo donde es posible admirar gran parte de las reliquias de la aviación nacional.

El museo consta de dos salas principales y un área exterior.

En la primera sala se encuen­tran tres de los aviones más antiguos que surcaron los cie­los ecuatorianos; uno de ellos y posiblemente el más importante, es El Telégrafo I, en el que el piloto italiano Elia Liut realizó la primera travesía interandina en el Ecuador. Los otros son un Fairchild PT-19 y el Stinson Reliant, bautizado como Ecuador II.

Estos aviones, a pesar de su antigüedad, se encuentran en perfecto estado y mantienen su es­plendor gracias a las repara­ciones y al cuidado continuo a que han sido sometidos a través de los años por los miembros de la Fuerza Aérea.

En esta sala se exhiben además fotografías, insignias y tra­jes de pilotos; maquetas de aviones, asientos propulsores, el primer paracaídas que se usó en el país, simuladores de vuelo y varios otros objetos que hablan de la historia aérea ecuatoriana.

La segunda sala presenta una serie de pinturas murales: los primeros intentos, los experimentos, el desarrollo de la avia­ción y la conquista del espacio.

En la parte exterior y luego de atravesar los jardines exteriores de la Base Aérea Mariscal Sucre, es posible admirar una interesante variedad de aviones que van desde el Lookheed T-33, que fue el primer avión jet norteamericano de entrenamiento, hasta el bombardero supersónico Jaguar MK1 de fabricación inglesa.

Un emblemático Lookheed C 130H, más conocido como “Hércules”, está adaptad como un avión videoteca en el que los visitantes tienen la opor­tunidad de conocer, a través de vídeos, el ejercicio de los pi­lotos de la Fuerza Aérea y al­gunos documentales sobre desastres naturales.

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