Palacio de Carondelet

Palacio-de-Carondelet

Nombre con el que se conoce al Palacio de Gobierno del Ecuador, situado en la ciudad de Quito.

La construcción de la primera Casa de Gobierno debió realizarla el primer Presidente de la Audiencia de Quito, Lcdo. Hernando de Santillán, por el año 1563; pero por causa de los violentos terremotos que en esas épocas azotaban la región debió sufrió deterioros que pusieron en grave peligro su construcción, quedando abandonado y en estado ruinoso.

La edificación del actual comenzó a ser levantada por el presidente don Fernando Félix Sánchez de Orellana, quien gobernó la Audiencia desde 1745 hasta 1753, pero debe su nombre al progresista presidente Héctor Luis, Barón de Carondelet, quien impulsó su construcción.

Instaurada la República, sus primeras ampliaciones y reparaciones fueron realizadas por los presidentes Juan José Flores, Vicente Ramón Roca y José María Urbina, y más tarde, García Moreno -durante su primera administración- modificó y amplió parte del mismo, e inclusive dispuso –en 1865- la construcción del frontispicio. Posteriormente -durante su segundo gobierno- lo amplió adquiriendo las casas vecinas y propició la compra de un reloj que fue instalado en 1871.

En 1886 el presidente Dr. José María Plácido Caamaño construyó el cuerpo donde por muchos años funcionó el Congreso Nacional, y en 1890, durante el gobierno del Dr. Antonio Flores Jijón, gracias a las gestiones realizadas en París por el Sr. Clemente Ballén se pudieron comprar en remate las balaustradas que pertenecieron -antes de la Revolución Francesa- al Palacio de las Tullerías.

Luego de la Revolución Liberal el Gral. Alfaro hizo arreglar las áreas más destruidas del edificio, pero posteriormente, durante muchos años permaneció abandonado hasta destruirse casi totalmente; afortunadamente para Quito y para la historia, una de las primeras disposiciones que dictó el Dr. Camilo Ponce Enríquez al asumir en 1956la Presidencia de la República fue la de iniciar su inmediata y definitiva reconstrucción, que fue terminada poco tiempo después durante el mismo gobierno.

Vale anotar el hecho de que en 1958, cuando el palacio se hallaba e pleno proceso de reconstrucción, se encargó al célebre escultor Luis Mideros la talla del friso que adorna la fachada principal.

 

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