Periodismo

La historia del periodismo ecuatoriano se remonta al jueves 5 de enero de 1792, cuando -bajo la inspiración reformista de Eugenio Espejo- circuló el primer ejemplar de “Primicias de la Cultura de Quito”, en el se hacían importantes reflexiones morales, disquisiciones filosóficas y consejos de salubridad, higiene, buenas costumbres, etc., dejando entrever en su lectura ideas de justicia y libertad.

Las opiniones de redención expresadas por Espejo, hicieron eco en 1809 con la aparición de una “Gaceta de la Corte de Quito”, cuyo objetivo fue fisgar los actos de la Junta Soberana de Gobierno -leal al rey de España- que se instaló a partir del 10 de agosto de ese año.

A partir de entonces -sobre todo durante ese corto período de “la patria boba”- las publicaciones desaparecieron hasta 1821, debido a que los patriotas cambiaron la pluma por las armas.

En efecto, luego de la Revolución del 9 de Octubre de 1820, el 26 de mayo de 1821 apareció “El Patriota de Guayaquil”, que ostentaba en su cabezal la siguiente frase: “En los estados libres, la escritura debe gozar de la justa y natural libertad que en sí tienen los dones celestiales del pensamiento y la palabra”. Aunque la redacción de este periódico fue anónima, se ha logrado establecer que José Joaquín Olmedo y Rafael Jimena fueron parte activa del mismo.

Siete años más tarde, el periodismo llega a Cuenca cuando por obra de fray Vicente solano y Francisco Eugenio Tamariz, apareció “El Eco del Azuay”.

Instaurada la República son muchas las publicaciones que aparecieron y desaparecieron con gran rapidez, debido en el mayor de los casos a las persecuciones políticas que sufrían sus editores por parte de los gobernantes de turno. Así, entre otras, “El Quiteño Libre”, que dirigido por el Crnel. Francisco Hall y Pedro Moncayo apareció en 1832; y “El Ecuatoriano del Guayas”, que duró hasta 1838, destinadas ambas a combatir al gobierno del Gral. Flores. Por esa misma época, en 1835 apareció en Cuenca el “Semanario Eclesiástico”, que promovido por el clero luchó por los intereses del catolicismo.

En 1842, don Pedro Moncayo une sus fuerzas a las del Dr. Gabriel García Moreno, y juntos publican “La Linterna Mágica”, también para combatir al gobierno Floreano. Posteriormente -y con fines igualmente políticos-, García Moreno publicó “El Vengador” y “El Zurriago”, en Quito y Guayaquil, respectivamente.

A partir de 1852, durante el gobierno del Gral. José María Urbina, don Sixto Juan Bernal se convirtió en el fundador del diarismo ecuatoriano, al fundar en Guayaquil “La Ilustración”. Cuatro años más tarde el periodismo se extendió a otras regiones de la Patria con la publicación de “La Opinión de Manabí”, “El Eco de Manabí”; y “El Clamor”, de Machala, que apareció en 1857.

Diez años más tarde el periodismo ya se extendía por todo el territorio nacional con la aparición -en 1864- de “La Calaña”, en Loja; y “La Epoca”, en Latacunga; y un año después, “Orden y Libertad”, en Riobamba.

Posteriormente hubo una época de tranquilidad periodística propiciada por el gobierno del Dr. Jerónimo Carrión, en la cual se editó en Quito “La América Latina”, una publicación con ideales netamente americanistas, que predicaba la confederación de todos los países latinos de este continente.

A partir de 1866 don Juan Montalvo publicó “El Cosmopolita”, que causó gran polémica; y en 1878, don Juan Bautista Elizalde inició la publicación de “La Nación”, que circuló durante veintisiete años dejando a su paso una profunda huella en el periodismo nacional. Por esa misma época y para combatir al gobierno del Gral. Ignacio de Veintemilla, en 1880 apareció en Cuenca “El Correo del Azuay”.

Diario “El Telégrafo”, que circula hasta hoy y es “El Decano de la Prensa nacional”, hizo su aparición el 16 de febrero de 1884 bajo la inspiración de su fundador Don Juan Murillo Miró, y a través de sus páginas se combatió duramente al Gobierno del Dr. José María Plácido Caamaño; en Quito, y para defender al gobierno, el Dr. Angel Polibio Chávez empezó a publicar “El Ecuatoriano”.

En 1891 apareció en Guayaquil diario “El Tiempo”, fundado por el don José de Lapierre, que posteriormente, bajo la dirección del Crnel. Luciano Coral, aparecería también en Quito. El 22 de enero de 1895 fue fundado en Guayaquil “El Grito del Pueblo”.

A principios del siglo XX, aparecieron en Quito diario “El Comercio”, fundado el 1 de enero de 1906 por el Sr. Carlos Mantilla Jácome; y “La Prensa”, fundado en 1909 y dirigido por don Manuel María Sánchez; mientras en Guayaquil, el 28 de agosto de 1910 apareció “El Guante”, en el que escribieron y publicaron sus artículos plumas de la talla de César Borja Cordero, Pío Jaramillo Alvarado, José Falconí Villagómez, Wenceslao Pareja y Pareja, Miguel Neira, Eleodoro Avilés Minuche y Francisco Falquez Ampuero, entre otros. Más tarde, el 16 de septiembre de 1921 -bajo la inspiración de don Ismael Pérez Pazmiño- hizo su aparición “El Universo”, convertido hoy en el de mayor circulación y en uno de los de mayor fuerza informativa y de opinión nacional.

Posteriormente aparecieron en el Ecuador varios periódicos matutinos y vespertinos de más o menos corta existencia, y otros que han logrado afianzarse en la conciencia nacional como es el caso del “Hoy” de Quito, y el “Expreso” de Guayaquil.

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