Volcán Cotopaxi

Volcan-Cotopaxi

Hermoso nevado situado al noreste de la provincia de su mismo nombre, en el nudo de Tiopullo.

Su base circular mide aproximadamente 20 km de diámetro y su cono, casi perfecto, se eleva hasta los 5.897 m sobre el nivel del mar, donde se abre su impresionante cráter que mide 500 m de este a oeste, y 700 de norte a sur.

«Ninguna montaña en América presenta una belleza tan caracterizada como el Cotopaxi: Su forma es enteramente la de un cono truncado de exacta regularidad, su nieve es purísima, i su distribución en las faldas se hace con tanta simetría, que es casi imposible contemplar, desde una distancia tan considerable como la en que se apercibe esta bellísima montaña, un espectáculo más agradable, más brillante, ni más apacible» (Manuel Villavicencio.- Geografía de la República del Ecuador, p. 45).

Su masa de nieves eternas se inicia en los 4.750 metros, aunque algunos de sus glaciares, especialmente los del lado sureste, descienden hasta los 4.400 metros.

Su cono, inmaculado y casi perfecto, seduce a quien lo admira y desde lejos invita a visitarlo. Llegar hasta la cima de él, si bien es cierto no es fácil, tampoco es muy difícil ya que en sus laderas no son muy empinadas.

A 4.810 m sobre el nivel del mar existe un cómodo refugio que puede albergar a cerca de 80 personas y que cuenta con servicio de bar y cafetería.

Fue considerado como uno de los volcanes más activos del mundo, y son memorables sus terribles erupciones. La primera de que se tiene memoria escrita, en épocas de la conquista española, fue la que se produjo en 1534 mientras se libraba laBatalla de Tiocajas entre los ejércitos de Rumiñahui y los invasores españoles al mando de Sebastián de Benalcázar. En esa ocasión los indígenas consideraron que la erupción del volcán era una expresión de enojo de sus dioses, y huyeron despavoridos permitiendo la victoria de los conquistadores.

También son memorables las de 1742, 1743 y 1744, que destruyeron las áreas aledañas y la ciudad de Latacunga; la del 4 de abril de 1768, que fue la más importante de esa centuria; la de 1854, que se prolongó durante 15 días; y la última, en el año 1877, a consecuencia de la cual el cielo se cubrió de cenizas en muchos kilómetros a la redonda y que está considerada como una de las más trágicas de la historia moderna del Ecuador.

En cuanto respecta a su nombre existen varias interpretaciones: Algunos sostienen que es de origen cayapa y que significa “Dulce Cuello del Sol”; otros, que en lengua pantzalea significa “Garganta de Fuego”; y, finalmente, los más sostienen que su nombre significa “Trono de la Luna”.

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