Wright Gral. Tomás Carlos

General-Tomas-Carlos-Wright

Marino y héroe de la independencia nacido en Qeensborough House, Drogheda, condado de Louth, Irlanda- el 26 de enero de 1800, hijo de Joseph Wright y de Mary Montgomery.

Como todo miembro de familia distinguida, por el año 1817 ingresó a la Academia Naval de Postsmouth donde dos años más tarde -luego de pasar severas pruebas y coronar con éxito sus estudios- fue admitido como Oficial de Su Majestad.

A raíz de que las colonias inglesas de Norteamérica lograron su independencia, el Imperio Británico comprendió que para no perder su hegemonía era necesario que las colonias españolas también logren su libertad, por lo que dispuso que algunos militares -de esos que habían luchado ya en las colonias- se pongan en contacto y a disposición de los movimientos independentistas de Hispanoamérica para asesorarlos, aconsejarlos e instruirlos en las luchas contra la Corona Española. Uno de ellos fue Wrigth, quien luego de haber participado como oficial de la Armada británica en algunas acciones militares para intentar evitar la independencia de las colonias inglesas en ultramar, se puso en contacto con Simón Bolívar -que había iniciado las luchas libertarias en Venezuela- e intervino en las batallas de Boyacá, Ciénaga de Santa Martha, Carabobo, Bomboná y otras más.

Llegó a Guayaquil el 6 de mayo de 1821 junto con las tropas auxiliares del Gral. Antonio José de Sucre, es decir, cuando Guayaquil ya era libre gracias a la Revolución del 9 de Octubre de 1820 y había iniciado las luchas para dar la independencia a todos los pueblos de Quito. A los pocos días intervino en la campaña que se inició con el triunfo patriota en la Batalla de Cone, y luego participó también en el fracaso del segundo Huachi, el triunfo de Riobamba y la culminación de la campaña en Pichincha, donde el 24 de mayo de 1822 quedó sellada de manera definitiva la independencia de la Patria.

Dos años más tarde, en octubre de 1824 se cubrió de gloria cuando al mando de las naves Guayaquileña, Chimborazo y Pichincha, enfrentó y venció a la escuadra española que mantenía bloqueado el Callao, facilitando con esta victoria naval la cercana independencia del Perú.

Cuando en 1828 el Gral. José de La Mar inició las hostilidades en contra de Colombia -con el deseo de reclamar la separación del Departamento del Sur y crear un nuevo estado, tal cual lo hizo dos años más tarde el Gral. Flores-, fue encargado por el Alm. Illingworth para exigir explicaciones al comandante de la corbeta peruana «Libertad» que había bloqueado la entrada al golfo de Guayaquil.

El 27 de agosto de ese mismo año, al mando de la pequeña goleta «La Guayaquileña» partió a cumplir con la misión que le había sido encomendada, y cuatro días más tarde avistó a «La Libertad», que se encontraba fondeada en punta Malpelo, en las inmediaciones de Tumbes.

El peruano Póstigo, comandante de «La Libertad», respondió a sus requerimientos con una andanada de sus cañones, por lo que de inmediato ordenó atacar e iniciar el abordaje de la nave enemiga.

El combate fue sangriento y los peruanos, a pesar de tener superioridad en capacidad de fuego, cañones y hombres, tuvieron que emprender la retirada con la nave gravemente averiada y la tripulación casi aniquilada.

“La Guayaquileña” también pagó un caro precio por la victoria: De una tripulación total de noventa hombres, sus muertos y heridos llegaban a sesenta. Héroes de esta jornada fueron, entre otros, los jóvenes José María Urbina y Francisco Robles, quienes más tarde llegarían a generales y a la Presidencia de la República, y Luis de Tola, que alcanzaría sitial preponderante dentro de la Iglesia.

Comprometido con los principios políticos propugnados por el Dr. Vicente Rocafuerte, tomó parte en la revolución que acaudillada por Mena estalló en Guayaquil el 12 de octubre de 1833 en contra del gobierno del Gral. Juan José Flores; pero dicha revolución fracasó por culpa del propio Mena, por lo que tuvo que abandonar la ciudad con destino a la isla Puná, donde Rocafuerte estableció su propio gobierno.

El 19 de julio de 1834, luego de los arreglos acordados entre Rocafuerte y Flores se proclamó la Jefatura Suprema de Rocafuerte -esta vez contando con el apoyo del Gral. Flores- y se desconoció al gobierno constitucional establecido en Quito por el Dr. José Félix Valdivieso. Salió entonces en campaña bajo las órdenes de Flores e intervino en la sangrienta Batalla de Miñarica, librada el 18 de febrero de 1835, teniendo bajo su propio mando las dos columnas de infantería que actuaron en dicha acción.

Ese mismo año, una vez que se estableció el gobierno constitucional del Dr. Vicente Rocafuerte fue nombrado Comandante General del Guayas, cargo que desempeñó también durante el último gobierno del Gral. Flores, hasta que estalló en Guayaquil la Revolución Marcista de 1845. En esta ocasión, al mando de sus hombres defendió al gobierno floreano hasta que luego de bravas y encarnizadas luchas, y al ver que había perdido gran parte de sus fuerzas, se vio en la necesidad de solicitar una capitulación honrosa.

Seguidamente fue desterrado y permaneció durante 15 años en el ostracismo, primero en Chile y más tarde en el Perú, de donde volvió en 1860 luego de la Batalla de Guayaquil, que determinó el triunfo de Flores y García Moreno sobre el Gral. Franco y el presidente peruano Gral. Ramón Castilla.

En 1862, temeroso de la influencia y del prestigio de que gozaba en Guayaquil, García Moreno ordenó que sea tomado prisionero acusándolo de participar en diferentes conspiraciones; pero a pesar de los métodos empleados por el dictador para arrancarle una confesión, no obtuvo ningún resultado y fue dejado en libertad.

«El Gral. Wright prestó a la República muchos y muy importantes servicios, en otras varias épocas. Su nombre ilustre está escrito en los sagrados registros de los Libertadores. El Ecuador debe a su memoria gran suma de gratitud y debe reverenciarla como se reverencia lo que fue noble, lo que fue grande y lo que fue bueno» (Camilo Destruge.- Album Biográfico Ecuatoriano, tomo I p. 372).

Sometido a vigilancia policial, el Gral. Tomás Carlos Wright murió en su casa de campo, cerca de la ciudad de Guayaquil, el 10 de diciembre de 1868.

 

Compartir

También puedes revisar