Bucaram Assad

Asaad-Bucaram

Político y líder populista nacido en Ambato el 24 de diciembre de 1916, hijo del Sr. Abdala Bucaram y de la Sra. Martha Elmhalim, ambos de nacionalidad libanesa radicados por varios años en el Ecuador; pero sus detractores y enemigos políticos siempre impugnaron su nacionalidad y nombre, acusándolo de haber nacido en el Líbano y de llamarse Fortunato Khoury Buraye, aunque estas acusaciones nunca pudieron ser demostradas.

Radicado en Guayaquil desde muy temprana edad, realizó sus estudios primarios en el Colegio Salesiano Cristóbal Colón, y luego pasó al Instituto Nacional de la misma ciudad donde obtuvo el título de Contador Público.

Poco tiempo después empezó a tomar parte activa en la vida deportiva de la ciudad y del país, y gracias a su dedicación, esfuerzo y capacidad directriz llegó a ocupar la presidencia del Comité Olímpico Ecuatoriano, y presidió varias delegaciones deportivas que acudieron a diferentes eventos de carácter panamericano, sudamericano y mundial.

Luego de afiliarse al C.F.P., ingresó a la política ecuatoriana en el año 1956 cuando fue elegido Diputado por la provincia del Guayas, dignidad a la que fue nuevamente elegido en 1958 y 1961. Por esa época fue también Consejero Provincial, y en 1960, por mayoritaria votación popular fue elegido Prefecto Provincial del Guayas, cargo que desempeñó hasta 1962.

Ese año triunfó nuevamente en las elecciones seccionales y fue elegido Alcalde de Guayaquil, cargo que cumplió a cabalidad poniendo en marcha la pesada maquinaria municipal, que por falta de medios económicos y debido a las malas administraciones se mantenía en un perezoso y aletargado sueño.

También contra este hombre fue puesto en práctica el sabio pero amañado recurso de que disponen los gobiernos para alejar de su seno, por medio del ostracismo, a las personalidades que se destacan demasiado y amenazan con llegar a ser peligrosas para los mandatarios.

En efecto, en 1963, al instaurarse la dictadura de la Junta Militar de Gobierno que presidió el Capitán de Navío Ramón Castro Jijón (quien muy pronto ascendió al grado de Contralmirante), fue sacado de la alcaldía y desterrado a Colombia, desde donde regresó al poco tiempo para combatir desde la clandestinidad a los dictadores; pero fue descubierto, capturado y desterrado nuevamente.

En marzo de 1966, cuando la dictadura militar fue derrocada y el país pudo retornar al sistema constitucional, volvió al Ecuador y fue elegido Diputado a la Asamblea Constituyente, que lo nombró Vicepresidente de la misma. Al año siguiente triunfó nuevamente en las elecciones seccionales, y llegó por segunda vez a la Alcaldía de Guayaquil para continuar la obra iniciada durante su primera administración municipal.

En 1970 -año del sesquicentenario de la independencia de Guayaquil-, fue elegido una vez más para desempeñar el cargo de Prefecto Provincial del Guayas, pero a fines del mismo año fue nuevamente desterrado a Panamá por el Dr. José María Velasco Ibarra, quien de acuerdo con su costumbre había roto la Constitución proclamándose dictador. Esto no lo amedrentó y por el contrario le dio nuevos y renovados ánimos, por lo que retornó clandestinamente para luchar una vez más por el restablecimiento de la democracia; pero nuevamente fue descubierto y expatriado a tierras extrañas.

Dos años más tarde el Dr. Velasco Ibarra pretendió ensayar algunos nuevos sistemas para retornar al sistema constitucional, por lo que permitió el regreso del líder cefepista para que intervenga en la lid electoral. Por esa época su figura política había alcanzado grandes dimensiones y su popularidad llegaba a las mayorías de todos los rincones de la patria, pero sus aspiraciones presidenciales se vieron frustradas cuando el 15 de febrero -temiendo su triunfo (y habiendo estallado el boom petrolero del Ecuador)-, el Gral. Guillermo Rodríguez Lara propició un golpe militar y se tomó el poder de la República, iniciando un nuevo y largo período dictatorial.

Continuó entonces su constante lucha política en contra de las dictaduras y en defensa de los intereses de las clases más necesitadas del pueblo ecuatoriano, por lo que constantemente fue perseguido y apresado por el gobierno militar. En 1978, cuando se ponía fin al Consejo Supremo de Gobierno y el país se preparaba para retornar al régimen constitucional, luego de superar varios intentos de marginación por parte de la dictadura pudo intervenir como candidato a primer Representante Nacional (Diputado), logrando entonces la más alta votación. Ese mismo año respaldó la candidatura presidencial del Ab. Jaime Roldós Aguilera, quien gracias a la gran fuerza y prestigio político del líder cefepista, y respaldado por dicho partido, pudo llegar a la Presidencia de la República.

El 10 de agosto de ese mismo año, al instaurarse el gobierno del presidente Roldós fue elegido Presidente de la Cámara Nacional de Representantes, desde donde luchó por lograr la expedición de importantes leyes en beneficio del pueblo ecuatoriano. Más de una vez se había dicho: “Roldós a la Presidencia… Bucaram al Poder”, y en respuesta a esta pretensión quiso influenciar y tener injerencia directa en las decisiones del gobierno, pero Roldós no lo permitió y entonces vino el distanciamiento entre los dos líderes.

Assad Bucaram fue sin duda uno de los políticos más controvertidos y combatidos que ha tenido el Ecuador, pero fue también un líder indiscutible de las grandes masas populares a las que defendió desde todas las trincheras. Pudo haber llegado a la Presidencia de la República, pero sus enemigos políticos, desde todas las esferas, inclusive desde el poder, le cerraron las puertas a base de la expedición de leyes especialmente dictadas en su contra.

Siempre al servicio de la patria, y desempeñando las funciones de Representante Nacional al Congreso de la República, su vida terminó en Guayaquil el 5 de noviembre de 1981.

 

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