Flores Jijón Dr. Antonio

Antonio_Flores_Jijon

Escritor y político quiteño nacido el 23 de octubre de 1833, cuando su padre -el Gral. Juan José Flores- era el primer Presidente Constitucional de la República del Ecuador. Su madre fue la aristocrática dama quiteña Sra. Mercedes Jijón.

Sus primeros estudios los realizó en el antiguo y tradicional Colegio Vicente León, de Latacunga, luego de lo cual fue enviado a París, Francia, donde permaneció durante siete años asistiendo al Colegio de «Enrique IV» y al «Liceo de Napoleón». Por esta razón no pudo estar junto a su padre durante la Revolución Marcista que en 1845 puso fin a la dominación floreana. En 1851 volvió al Ecuador e ingresó a la Universidad de Quito, en la que luego de cursar estudios superiores con notable provecho alcanzó el título de Bachiller en Filosofía y Letras.

«Por causa de los acontecimientos que se desarrollaron luego (cuando el Gral. Flores intentó apoderarse de Guayaquil por medio de una invasión armada), don Antonio Flores hubo de separarse del país y se dirigió a Chile; y más tarde, se trasladó al Perú, y en Lima obtuvo el título de Doctor en Jurisprudencia y se dedicó al ejercicio de su profesión, a la par que empleaba sus ratos libres, en escribir para La Prensa, siendo de recordar un «Análisis de la Constitución Peruana» que publicó en aquella época» (C. Destruge.- Album Biográfico Ecuatoriano, tomo II, p. 86).

En 1860 fue nombrado Ministro Plenipotenciario del Ecuador ante los gobiernos de los EE.UU., Francia e Inglaterra, y más tarde, cuando García Moreno estuvo a punto de iniciar una guerra con Colombia, fue enviado a Bogotá como Ministro Plenipotenciario para intentar solucionar esa peligrosa situación internacional.

Se encontraba cumpliendo funciones diplomáticas en New York cuando a principios de 1882 el Gral. Ignacio de Veintemilla -que ejercía la Presidencia de la República-rompió la Constitución y proclamó su segunda dictadura, por lo que inmediatamente regresó al Ecuador y al año siguiente se incorporó en Samborondón el ejército restaurador. Tuvo entonces destacada actuación en el asalto a la ciudad de Guayaquil, que el 9 de julio de 1883 puso fin a la dictadura.

Al iniciarse la era del «Progresismo» con el gobierno del Dr. José María Plácido Caamaño, nuevamente fue nombrado Ministro Plenipotenciario ante los gobiernos deEE.UU. y varios países de Europa, y justamente se hallaba en el Viejo Continente, cuando -siguiendo una costumbre establecida en aquella época- el presidente Caamaño presionó al Congreso en su favor para que fuera elegido Presidente Constitucional de la República, por lo que tuvo que volver apresuradamente para asumir dicho cargo el 17 de agosto de 1888.

«Este personaje abonaba a su favor el poseer una esmerada educación adquirida en los principales colegios europeos y haber actuado además en el campo de la diplomacia con dotes sobresalientes. En una palabra, durante cinco lustros estuvo dedicado al servicio patrio, ya como escritor, ya como representante congresil, etc. De modo que en el nuevo mandatario teníamos un diplomático sagaz y experimentado y un aplaudido polígrafo» (J. GonzaloOrellana.- Resumen Histórico del Ecuador, p. 59).

A pesar de enfrentar una constante oposición política por parte de los liberales, intentó la unificación de todos los ecuatorianos estableciendo un gobierno de conciliación nacional. «Respetó de modo ilimitado, la libertad de pensamiento, expresado por la prensa o de palabra, a pesar de las restricciones impuestas por la Ley Interpretativa de 1886 (que censuraba y prohibía las publicaciones que podrían incitar a la rebelión contra el gobierno), y a pesar de los desenfrenos muchas veces increíbles, a que llegó la oposición política en determinados momentos…

En otro orden de actividades gubernativas, y siguiendo el plan de progresos materiales e intelectuales de la época y de su partido, mucho de los fondos públicos se invirtió en el incremento de las redes telegráficas, construcciones, caminos, incremento escolar, difusión cultural con las publicaciones de libros, etc.» (O. E. Reyes.- Breve Historia General del Ecuador, tomo II, p. 181).

Durante su gobierno, los EE.UU. y Venezuela acreditaron por primera vez enviados extraordinarios y ministros plenipotenciarios, con lo que se mejoraron las relaciones internacionales de nuestro país. Se iniciaron las exploraciones mineras y se descubrió la importantísima riqueza aurífera del río Santiago. Este hecho alimentó la codicia peruana, que años más tarde invadió y desmembró nuestro territorio oriental -casualmente- desde el nacimiento de dicho río.

El 2 de mayo de 1890 le tocó sufrir la dolorosa firma del Tratado Herrera-García, por medio del cual el Ecuador fue obligado a ceder a su ancestral enemigo del sur gran parte de sus derechos sobre la región amazónica.

Su gobierno puso especial atención al desarrollo de las comunicaciones viales y de la educación; se mejoraron y construyeron muchos caminos importantes como los de Loja-Machala-Saraguro, el Cuenca-Naranjal, el de Pallatanga, el de Pelileo-Baños, el Riobamba-Canelos, el Quito-Otavalo y otros. En lo que respecta a la educación pública se incrementó notablemente la construcción de locales escolares y se logró duplicar los que existían en época de García Moreno.

Para mejorar la educación de los ecuatorianos apoyó y respaldó decididamente la difusión cultural y la publicación de libros; fue así como, costeados por el gobierno, aparecieron: «Estudios Fundamentales de Geología y Geografía del Ecuador», del eminente sabio alemán Teodoro Wolf; los primeros volúmenes de «Historia del Ecuador», del Ilmo. Federico González Suárez; y se publicaron varios libros de Juan Montalvo, Pedro Fermín Cevallos y otros destacados escritores ecuatorianos.

En definitiva, «la administración del Sr. Dr. Flores se recomendará a la posteridad como tipo de un progresismo civil, sereno y probo. Se tentó de alguna manera conciliar a la familia nacional, tan dividida y subdividida, aun dentro de los mismos partidos» (J. Gonzalo Orellana.- Resumen Histórico del Ecuador, p. 59).

Así, luego de cuatro años de gobierno caracterizados por su honradez y espíritu de trabajo, y por la completa paz que vivió toda la República, completó su mandato constitucional que llegó a su fin el 30 de junio de 1892.

Al poco tiempo, el gobierno del Dr. Luis Cordero -que le sucedió en el Poder- lo nombró Ministro Plenipotenciario ante los gobiernos de EE.UU., Inglaterra, Francia y otros países, cargo que desempeño hasta el advenimiento de la Revolución Liberalque en 1895 llevó al poder al Gral. Eloy Alfaro.

Se retiró entonces a la vida privada, en Europa, radicándose en Ginebra, Suiza, donde murió el 30 de agosto de 1915.

El Dr. Antonio Flores Jijón se destacó como un gran escritor en el campo histórico y publicó varias e importantes obras como: «Historia Antigua», «Memorias de los Virreyes», «El Asesinato del Mariscal de Ayacucho», en el cual defiende a su padre, acusado de participar en el crimen de Berruecos; y finalmente, «Para la Historia», con documentación relacionada a su gestión de gobierno.

 

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