Dr. Blasco Peñaherrara Padilla

Blasco-Penaherrara-Padilla

Abogado, político y periodista nacido en Quito el 22 de febrero de 1934, hijo de don Rafael Modesto Peñaherrera Peñaherrera y de doña Rosa Elena Padilla Mosquera.

Sus primeros estudios los realizó en el Pensionado Juan León Mera de la ciudad de Ambato, y luego volvió a Quito para continuar la secundaria en los colegios de La Salle y Juan Pío Montúfar, donde se graduó de Bachiller. Ingresó entonces en la Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Sociales de la Universidad Central donde obtuvo el título de Doctor en Jurisprudencia y Ciencias Políticas.

Desde temprana edad se identificó con los principios liberales, bajo cuya bandera ha tenido destacada actividad en la vida política del país.

Ha sido Subsecretario de Educación (1966), Ministro de Gobierno (1968), Representante Plenipotenciario del Ecuador ante la Junta del Acuerdo de Cartagena, profesor de varios colegios secundarios de Quito, Catedrático de la Universidad Católica de Quito, Director Supremo del Partido Liberal Radical Ecuatoriano y Diputado Nacional a la Cámara de Representantes.

En el campo del periodismo su carrera ha sido larga y fructífera. Se inició como columnista de la revista Vistazo y llegó a subdirector de la misma; ganó un Premio Nacional al Mejor Reportaje, dirigió el servicio informativo de Canal 8 de Quito y produjo el programa televisivo educacional «El Juicio de la Historia». Fue Presidente del Instituto Ecuatoriano de Investigación de la Comunicación Pública, Presidente de la Confederación Nacional de Periodistas, etc.

Su actividad política lo llevó a ser binomio con el Ing. León Febres-Cordero Ribadeneyra, como candidato a la Vicepresidencia de la República, y luego del triunfo electoral asumió dichas funciones el 10 de agosto de 1984. Posteriormente, ante la ausencia del Presidente le correspondió varias veces asumir la Primera Magistratura como Encargado del Poder Ejecutivo en Administración Constitucional.

A mediados de enero de 1987, con motivo del secuestro que un grupo de comandos de la base aérea militar de Taura cometió en la persona del presidente Febres-Cordero, tuvo una actuación que fue muy criticada y cuestionada no sólo por parte de los simpatizantes febrescorderistas, sino por los ciudadanos de todo el país, pues a pesar de que dicho atentado constituía un gravísimo delito en contra de la democracia ecuatoriana, en un gesto de debilidad personal no asumió -como le correspondía en esos difíciles momentos- la Presidencia de la República. Esto motivó una serie de acusaciones que culminó con el distanciamiento entre los dos mandatarios ecuatorianos. Posteriormente declaró que esperaría a que termine el gobierno del Ing. Febres-Cordero para hacer reveladoras declaraciones, a lo que el Presidente respondió: «Que hable hoy o que calle para siempre…»

Finalmente y de acuerdo con la Constitución vigente, dicho gobierno -y su participación en el mismo como Vicepresidente de la República- terminó el 10 de agosto de 1988 cuando asumió la Presidencia de la República el Dr. Rodrigo Borja Cevallos.

En diciembre de ese mismo año, luego de un largo silencio publicó su libro «Viernes Negro: Antes y Después de Taura», el que según declaraciones firmadas por el Ing. Febres-Cordero, y publicadas en los principales diarios del país el domingo 18 de diciembre «constituye el más perfecto autorretrato de un traidor; el mea culpa de un Judas. Línea por línea es la incontrastable evidencia de su inmoralidad y felonía».

 

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