Vernaza Gral. Cornelio

Cornelio-Vernaza

Militar y diplomático nacido en Daule el 4 de septiembre de 1830, hijo del coronel de la independencia Sr. Nicolás Vernaza y de la Sra. Josefa Carbo.

Nació y creció escuchando como arrullo el tronar de los cañones y las arengas de los movimientos revolucionarios que caracterizaron esos primeros años de la República.

Tal vez por eso desde muy temprana edad se despertó en él una singular vocación por la carrera de las armas, y obedeciendo a su llamado, el 23 de febrero de 1840 -cuando apenas tenía 10 años de edad- ingresó como cadete en el Colegio Militar de Quito donde se destacó por su afán de estudios y agilidad intelectual. Recorrió entonces, ganándose uno a uno y por sus propios méritos, todos los grados del escalafón militar, hasta lograr el de Coronel.

Era un bizarro militar de 30 años de edad, cuando cumpliendo órdenes del Gral. Francisco Robles, Presidente de la República, tuvo destacada actuación durante la Batalla de Guayaquil, defendiendo a la ciudad ante el asedio de que era objeto por parte de las fuerzas del Gral. Juan José Flores y el Dr. Gabriel García Moreno, que se había proclamado Jefe Supremo, en Quito; pero a pesar de su valor y de haber luchado bravamente hasta disparar el último cartucho, el 24 de septiembre de 1860 fue derrotado y tuvo que abandonar el país.

Su destierro se extendió durante largos 16 años, y sólo pudo retornar al Ecuador después del Asesinato de García Moreno, perpetrado el 6 de agosto de 1875.

Volvió el 5 de febrero de 1876, y el 8 de septiembre, cuando estalló en Guayaquil la revolución en contra del gobierno del Dr. Antonio Borrero, al igual que todos los liberales plegó a dicho movimiento y el Gral. Ignacio de Veintemilla lo nombró Jefe de Estado Mayor. Pocos días después intervino y obtuvo un impresionante triunfo militar en el combate de Los Molinos, que complementando el triunfo de Galte puso fin al gobierno del Dr. Borrero.

Inmediatamente Veintemilla lo ascendió al grado de General, que le fue confirmado el 16 de junio de 1877 por la Convención Nacional que se reunió en Ambato.

Gozando de la confianza de Veintemilla desempeñó el cargo de Ministro de Guerra y Marina, y por sus virtudes militares y buen trato logró ganarse la voluntad de algunos elementos de tropa y oficiales de baja graduación. El 26 de marzo de 1882, en circunstancias en que Veintemilla se encontraba en Guayaquil preparando un nuevo golpe de estado, intentó sublevar a las tropas de Quito pero fue duramente recriminado por «La Generalita» Marieta de Veintemilla, sobrina del mandatario, quien lo acusó de tratar de promover un golpe dictatorial a su favor, y delante de la tropa lo obligó a deponer su actitud.

Al respecto, el 24 de mayo de ese mismo año, desde Panamá envió un comunicado a la nación por medio del cual denunció que sus intenciones fueron las de oponerse a que una nueva dictadura se instaure en el Ecuador.

Posteriormente desempeñó diversas actividades públicas, privadas y diplomáticas, y se mantuvo alejado de la actividad militar hasta que estalló en Guayaquil la Revolución Liberal del 5 de junio de 1895. Dos meses más tarde, el 6 de agosto obtuvo un triunfo personal en la histórica Batalla de Chimbo, cuando las tropas a su mando derrotaron a las del Crnel. Manuel J. Castillo, que al mando del batallón Babahoyo trataba de mantener en el poder al Dr. Vicente Lucio Salazar. El 14 de agosto -junto al Gral. Alfaro- intervino de manera destacada y determinante en la Batalla de Gatazo, confirmando de esta manera el triunfo del liberalismo en el Ecuador.

Organizado el gobierno liberal y en reconocimiento a sus servicios, el Gral. Alfaro lo nombró Ministro de Guerra, y como tal se encargó de estructurar y reorganizar al ejército; pero más tarde, por alguna razón sólo conocida por el propio Alfaro y guardada muy celosamente por él, lo destituyó del cargo y su nombre fue borrado del escalafón militar.

El Gral. Vernaza fue un tratadista de grandes méritos y publicó importantes obras como «Cartas Militares», «Táctica de Infantería», «Código Penal Militar», los proyectos de «Ley Orgánica Militar», «Juzgados Militares», «Leyes de Retiro, de Invalidez y de Montepíos», «Inscripción y Reemplazo del Ejército» y el «Estudio sobre los fusiles Manlicher y Maunsser». Fue un diplomático que logró merecidos créditos por la celebración de un Tratado de Amistad y Comercio entre el Ecuador y la Gran Bretaña, y uno de extradición con el mismo país; además, realizó una nueva versión del Concordato.

Desempeñó importantes cargos públicos y militares como Jefe de Estado Mayor del Ejército, Comandante General de División, Comandante en Jefe del Ejército, Ministro de Guerra y Marina, Gobernador de la provincia del Guayas, Ministro del Interior, Relaciones Exteriores, Hacienda, Fomentos y Cultos, y otros más.

Murió en la ciudad de Guayaquil el 11 de marzo de 1898.

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