Zuñiga Hernán

Hernan_Zuniga

Artista nacido en Ambato en 1946.

Después de haber realizado sus primeros estudios en su ciudad natal, a la edad de once años fue llevado a Guayaquil donde se radicó y continuó sus estudios, al tiempo que empezaba a manifestar sus primeras inquietudes artísticas.

Las necesidades propias de quien emigra lo llevaron por caminos llenos de dificultades, y debió enfrentar muchos desafíos para poder salir adelante, desempeñando para el caso las más diversas actividades pero sin descuidar su vocación. Fue así que trabajó como obrero en una fábrica textil, en el área de estampados, y luego aprendió diseño, fotomecánica, serigrafía y matrizado.

Acababa de cumplir los veinte años de edad cuando en 1966, aunque sabiéndose autodidacta, empezó a exponer y a mandar sus trabajos a los diferentes salones. El resultado no fue el que esperaba; pero en 1969, cuando llegaron al puerto José Unda, Washington Iza, Nelson Román y Ramiro Jácome; con el propósito de instalar un “anti-salón”, se identificó de inmediato con el llamado generacional y se unió al grupo donde encontró campo propicio sus expresiones “feístas”. Puede haber sido ese momento el de su despegue, pues al año siguiente obtuvo el Primer Premio del Salón de Diciembre del Patronato Municipal de Bellas Artes de Guayaquil.

En los años siguientes –luego de pasar por Quito donde realizó varias exposiciones- sus formas y colores adquirieron mayor madurez y carácter, y en 1977 obtuvo una Mención de Honor en el Salón de Octubre de Guayaquil. Al año siguiente llegó finalmente el éxito cuando triunfó y obtuvo el Primer Premio en el Salón de Julio y en el Salón de Octubre, de Guayaquil.

Habiendo pintado los diferentes dramas de la sociedad marginal de Guayaquil, al poco tiempo se unió a la Sociedad de Carpinteros, y con ellos se radicó en El Guasmo, conocido como uno de los suburbios más miserables del Ecuador, donde vivió por cinco años, hasta 1982.

“En ese asentamiento de los carpinteros, codo a codo con ellos, se enfrenta a la burocracia municipal y vive vida precaria bajo la amenaza permanente de desalojo. Y da a esas gentes lo que él sabe: Instala talleres gráficos, donde se hace “serigrafía chola” para las necesidades y rebeldías populares. Solo sale del Guasmo cuando delincuentes (al estilo Toral Salamea), amparados por las autoridades, desatan la guerra sucia” (Hernán Rodríguez Castelo.- Revista Diners No. 61, Jun. 1987).

Instalado nuevamente en el “ceno de la sociedad-ciudad”, y con toda la fuerza emotiva adquirida durante su permanencia en El Guasmo, presentó en el Salón de Octubre de 1984 su obra “Y Si Nuevas Cadenas Preparan”; y más tarde “La Muerte del Che” y “La Caída del León”. Estas causaron polémica, pero también admiración y aplauso. Un año después, en la Galería Madeleine Hollaender presentó su serie feísta “Eroticantropus”, por medio de la cual pretendió la desmitificación del erotismo.

Compartir

También puedes revisar