Aguirre Ilmo. José Tomás

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Religioso guayaquileño nacido el 22 de diciembre de 1803, hijo de don Manuel Ignacio de Aguirre y de doña Francisca de Anzoátegui.

Sus primeros estudios los realizó en su ciudad natal, luego de lo cual ingresó al Seminario Conciliar que acababa de ser fundado por el obispo José Ignacio Cortázar, convirtiéndose en el primer alumno que se inscribió en dicho establecimiento.

Más tarde, por no haber obispo que lo ordene sacerdote en el Ecuador y en busca de una mejor orientación vocacional, viajó a Lima para entrevistarse con el reverendo padre Arrieta -que después fue arzobispo-, quien lo animó para continuar por los caminos de Dios. Así, luego de completar sus estudios religiosos, pudo al fin, el 23 de diciembre de 1831, ser ordenado sacerdote.

Inmediatamente volvió a Guayaquil donde fue sacristán mayor en 1832, prebendado menor, y mayor desde 1836, y canónigo teologal desde junio de 1848.

Por esa época el país vivía las primeras trasformaciones políticas que se dieron como consecuencia de la Revolución Marcista, y en 1850, gracias a sus relevantes méritos el pueblo lo eligió Diputado a la Convención Nacional que se reunió en Quito desde el 8 de diciembre hasta el 26 de junio del año siguiente, y donde fue honrado con el cargo de Presidente de la Comisión Eclesiástica. En dicha convención luchó fervorosamente para conseguir la creación de las universidades de Guayaquil y Cuenca -logrando que estas sean fundadas-, y poco tiempo después el presidente García Moreno lo nombró para el cargo de rector de la primera.

El 22 de julio de 1861, en un consistorio secreto celebrado en Roma fue designado Obispo de Guayaquil, y el 2 de noviembre de ese mismo año -a pesar de sus esfuerzos por evitar que tan honrosa responsabilidad recayera sobre sus hombros- fue consagrado para ejercer dicha dignidad, sucediendo en el cargo a quien fue primer obispo de la ciudad, Ilmo. Francisco Javier de Garaycoa y Llaguno.

Tres años más tarde el Santo Padre lo nombró Prelado Asistente al Solio Pontificio, y en 1856 viajó a Roma donde Su Santidad el Papa Pío IX tuvo la especial deferencia de ir a visitarlo en el hotel donde se había hospedado.

Posteriormente volvió a Guayaquil, donde víctima de una grave enfermedad murió el 14 de mayo de 1868.

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