Benítez Vinueza Leopoldo

Leopoldo-Benitez

Escritor, periodista y diplomático guayaquileño nacido el 17 de octubre de 1905, hijo del Dr. Leonidas Benítes Torres, médico, y de la Sra. Angelina Vinueza Rodríguez.

Sus primeros estudios los realizó en el acreditado colegio San Felipe de la ciudad de Riobamba, y luego volvió a Guayaquil para concluirlos en el Vicente Rocafuerte, donde tuvo entre sus maestros a ilustres educadores como Pedro José Huerta, Francisco Campos Coello, José Vicente Trujillo y Alberto Ordeñana Cortez.

Desde muy temprana edad despertó en él su vocación por las letras, y ya en 1927 su cuento “La Mala Hora” fue premiado en un concurso literario promovido por el Colegio Rocafuerte. Este fue el inicio de una extensa producción literaria que va desde el teatro hasta el relato y desde el ensayo hasta el periodismo, y que enriqueció grandemente a las letras ecuatorianas.

En 1940 publicó su ensayo “Perfil del Coloniaje” y poco tiempo después “Un Zapador de la Colonia”, obra histórica sobre Eugenio Espejo. Más tarde, en 1943 publicó la que para muchos es su obra más notable: “Los Argonautas de la Selva”, en la que con lenguaje claro y ameno relata la aventura “cósmica” del capitán Francisco de Orellana en su viaje por la selva amazónica.

Luego de la asonada militar que el 28 de mayo de 1944 puso fin al gobierno del Dr. Carlos Alberto Arroyo del Río, fue llamado para integrar la Asamblea Constituyente que se instaló en Quito en 1945.

Dicha asamblea dictó una de las constituciones más progresistas de la historia del Ecuador pero, para vergüenza del país, fue también célebre por la serie de atropellos, abusos de poder, persecuciones y sanciones que desató en contra de todos los ecuatorianos que de una u otra forma estuvieron relacionados con el gobierno del Dr. Arroyo del Río, acosando inclusive a las amistades y familiares del mandatario derrocado.

Tres años más tarde el gobierno del Sr. Carlos Julio Arosemena Tola lo designó Ministro Plenipotenciario en Uruguay, y en 1950 fue designado Embajador. Para entonces ya había publicado otra de sus obras cumbres: “Ecuador: Drama y Paradoja”, que constituye un documento claro, serio y estremecedor sobre los problemas sociológicos del país durante la década del 40.

En Montevideo, Uruguay, mientras cumplía funciones diplomáticas escribió su drama “Cuzunga” o “Aguas Turbias”, y posteriormente publicó “Teatro de Hazaña Americana”. Años más tarde, en el campo de la poesía publicó en 1977 su libro “Poemas en Tres Tiempos”.

Brilló como uno de los diplomáticos más notables que ha tenido el Ecuador, desempeñado funciones de Embajador o Ministro Plenipotenciario en varios países como Bolivia, Argentina y México. En 1960 fue nombrado Embajador Permanente del Ecuador en las Naciones Unidas, organización de la que en 1966 fue elegido Presidente del Consejo de Seguridad, y en 1973 -con el voto unánime de todos los miembros del organismo- fue nombrado Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU).

Sus artículos periodísticos se publicaron desde 1936 en la columna “Hombres, Cosas y Hechos” del diario El Universo, de Guayaquil, la misma que fue muy leída y respetada.

Las universidades de Montevideo, en Uruguay; de Sutton Hall, en Estados Unidos; y de Guayaquil, le otorgaron el título de Doctor Honoris Causa.

Rodeado del afecto y el respeto nacional, Leopoldo Benítez Vinueza murió en Guayaquil el 7 de marzo de 1995.

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