Carrión Alejandro

Periodista, poeta y escritor lojano nacido el 11 de marzo de 1915, hijo del Sr. José Miguel Carrión Mora y de la Sra. Adela Aguirre Bermeo.

Casi todos sus estudios los realizó en su ciudad natal: La primaria en la escuela José Antonio Eguiguren y la secundaria en el Colegio Bernardo Valdivieso. Luego de terminar sus estudios viajó a Quito para -de acuerdo con lo establecido por la Ley de Educación de esa época- obtener el título de Bachiller en el Instituto Nacional Mejía de dicha ciudad. Posteriormente realizó estudios superiores en las facultades de Filosofía y Letras, y de Jurisprudencia de la Universidad de Loja, hasta obtener finalmente el título de Licenciado en Ciencias Sociales.

Desde temprana edad despertó en él su vocación literaria, y antes de cumplir los 30 años de edad ya había logrado merecida fama periodística a través de su leída columna “Esta Vida de Quito”, que publicaba en diario El Universo de Guayaquil bajo el seudónimo de “Juan sin Cielo”. Poco tiempo después, en 1944 la editorial norteamericana New Directions lo seleccionó como uno de los “Cinco Poetas de América”, junto a Tennessee Williams, Eve Merrian, John Frederick Nims y Jean Carrigue, y publicó además una antología de sus poemas.

Fue uno de los intelectuales a quienes el Dr. Velasco Ibarra, luego de la revolución del 28 de mayo de 1944, les confió la reestructuración del Instituto Cultural Ecuatoriano -fundado por el Dr. Arroyo del Río-, luego de cambiarle de nombre por el de Casa de la Cultura Ecuatoriana.

Desarrolló una importante labor en beneficio de las letras y la educación a través de diferentes cargos públicos, como Director de la Editorial de la Casa de la Cultura, Jefe de la División Editorial y de la División de Servicios Editoriales y de Biblioteca de la O.E.A., Vicepresidente de la Sociedad Jurídico Literaria de Quito y de la Unión Nacional de Periodistas del Ecuador, etc. Además fue profesor de Historia de la Literatura en varios colegios de Quito, y de Historia de la Cultura, de Lógica, de Etica y de Estética en la Universidad Central.

Como periodista fue redactor de los principales periódicos y revistas como El Universo y La Razón de Guayaquil, El Sol y El Comercio de Quito y el Diario de las Américas de Miami (EE.UU.). Fue también Director de la revista La Calle, de Quito y redactor de las revistas Vistazo, de Guayaquil y América, de Washington (EE.UU.).

“Alejandro Carrión es un escritor no bien comprendido por algunos de quienes componen las nuevas generaciones de intelectuales ecuatorianos, a pesar de su inmensa valía dentro del campo de la cultura. Se le achacan pequeñas veleidades, muy humanas por cierto, pero su alta calidad de hombre de cultura, que crea y seguirá creando, está muy por encima del egoísmo y el vituperio, de la envidia y el rencor, de la calumnia” (F. y L. Barriga López.- Diccionario de la Literatura Ecuatoriana).

Publicó un gran número de obras entre las que destacan: “Luz del Nuevo Paisaje” (poesía, 1937), “Agonía del Arbol y la Sangre” (poesía, 1948), “La Manzana Dañada” (relatos, 1948), “La Noche Oscura” (poesía, 1954), “Canto a la América Española” (1954), “Los Poetas Quiteños del Ocioso de Faenza” (1957-58), con la que obtuvo el “Premio Tobar”, “Muerte en su Isla” (1968), con la que ganó el “Premio Leopoldo Alas Clarín”, “La Llave Perdida” (1970) y muchas más.

Fue miembro de número de la Academia Ecuatoriana de la Lengua, de la Academia Ecuatoriana de Ciencias Sociales y Políticas y del Grupo América; y a más de los nombrados anteriormente, recibió importantes distinciones dentro y fuera del país, como el Premio Lozada, de Buenos Aires, Argentina; y varias medallas de oro por parte de instituciones que reconocieron sus relevantes méritos en el campo de las letras, la cultura y el periodismo. Finalmente, en 1987 el gobierno del Ing. León Febres-Cordero Ribadeneira le otorgó el Premio Eugenio Espejo, por su valioso aporte a la literatura ecuatoriana.

Como un homenaje a su obra, y para que ésta perdure y pueda ser conocida por las nuevas y futuras generaciones, la Dirección de Investigación y Cultura del Banco Central del Ecuador inició la publicación de sus “Obras Completas”, en varios tomos.

Víctima de un paro cardíaco, Alejandro Carrión murió en Quito el 4 de enero de 1992.

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